¿Firma electrónica o firma digital? ¿Es lo mismo o no, qué las diferencia?

Para los que buscan una respuesta rápida: No, no es lo mismo.

Para entender las diferencias o similitudes te invitamos a leer el siguiente artículo.



A medida que va avanzando la transformación digital de las empresas, se generan nuevos servicios/productos, para los que deben crearse palabras que definan sus características.

Un ejemplo de ello es la Firma Digital y la Firma Electrónica. Un servicio relativamente nuevo, que habilita a firmar documentos de manera no presencial.


Cada país ha redactado una ley que valida y detalla sus alcances, pero es desde el nombre en donde a veces hay confusión: ¿es lo mismo Firma Digital que Firma Electrónica?


Como decíamos al inicio, no, no es lo mismo. Y para complicar un poco más, hay países que invierten esta definición.


Vamos a intentar dejarte las cosas más claras que cuando has comenzado a leer.


A- La Firma Digital nombra, según el país, la firma online que funciona mediante un archivo, un token u otros sistemas similares pero que tienen en común que debes presentarte en oficinas especialmente preparadas para ello, solicitar un certificado que te habilite a utilizarla, y cada vez que la uses la debes tener instalada en tu ordenador. Este tipo de firma, si bien es altamente segura, tiene muchas limitaciones como la caducidad, el uso solo nacional en casi todos los casos y la obligatoriedad que todos los firmantes hayan ido a tramitarla para poder utilizarla.


B- La Firma Electrónica Certificada la emiten los Prestadores de Servicios de Confianza, o Terceros de Confianza, como nosotros, debidamente acreditados, que actuamos como tercera parte entre los firmantes y generamos las certificaciones correspondientes. Estos certificados crean una huella digital del proceso ocurrido, validando el contenido no editado, identificando los integrantes del proceso mediante claves privadas y de exclusivo control de los firmantes y otorgando un sello de tiempo cualificado a cada evento que se produce durante el envío, la recepción, la lectura, la firma o rechazo, etc.


La Firma Electrónica Certificada, a su vez, puede ser Avanzada o Simple, según el nivel de seguridad que necesites para ese documento y la diferencia entre ellas es la seguridad legal que otorga.:



Su uso es íntegramente digital, es decir, online (por esta característica puede crearse la confusión de con el anterior tipo de firma), sin necesidad de tramitar nada presencialmente sino solamente la contratación del servicio según modalidades de uso y volumen de envíos que necesites.


Algo hay que tener claro, y es que si vas a hacer firmar un documento generalmente es porque quieres que quede constancia de ello en el momento en que debas demostrarlo, por lo que la seguridad y el valor probatorio es una característica inherente al concepto de firmar un documento y debería ser un requisito primordial a la hora de contratar estos servicios.

Solicita siempre a tu Prestador de Servicios de Confianza que te muestre los certificados emitidos durante todo el proceso y su valor pericial para poder evaluar la seguridad legal que te ofrece su servicio.